sábado, noviembre 7, 2026
Operación aeronaval para cortar el acceso y comercio a costas enemigas. El principio de efectividad de París de 1856 (prohibición de bloqueos sobre el papel), condiciones de validez, y régimen del bloqueo pacífico y art. 42 Carta ONU.

Bloqueo (Bloqueo Bélico y Bloqueo Pacífico)

El bloqueo es una operación marítima (o aeronaval) ejecutada por fuerzas armadas para interceptar y cortar por completo la comunicación, la entrada y salida de buques y aeronaves mercantes y de guerra, y el comercio en general hacia o desde las costas, puertos o fondeaderos del litoral de un Estado o territorio determinado.

I. El Bloqueo Bélico y el Principio de Efectividad de 1856

El bloqueo de guerra es una institución típica y tradicional del Derecho Internacional Marítimo bélico. Durante los siglos XVII y XVIII, las potencias navales recurrieron con frecuencia a los denominados «bloqueos ficticios», «sobre el papel» o «por notificación» (paper blockades), mediante los cuales declaraban bloqueadas inmensas extensiones de litoral enemigo sin mantener buques de guerra suficientes para vigilarlo, apresando arbitrariamente barcos neutrales a miles de millas de distancia.

Para erradicar esta práctica abusiva, el artículo 4 de la célebre Declaración de París de 16 de abril de 1856 (114 Parry CTS 398) estableció el principio consuetudinario indiscutible de la efectividad:

«Los bloqueos, para ser obligatorios, deben ser efectivos; es decir, mantenidos por una fuerza suficiente para impedir realmente el acceso al litoral enemigo.»

II. Condiciones de Validez en el Derecho Internacional

Conforme a la Declaración de París de 1856, la Declaración de Londres de 1909 y el Manual de San Remo de 1994 (arts. 93 a 104), para que un bloqueo marítimo sea jurídicamente obligatorio frente a terceros Estados neutrales requiere:

  1. Declaración formal: Emanada de la autoridad soberana del beligerante, especificando la fecha exacta de inicio, los límites geográficos precisos de la zona bloqueada y el plazo de gracia concedido a los buques neutrales que ya estuvieren en puerto para salir en lastre o con carga previa.
  2. Notificación diplomática: Notificación obligatoria a los Gobiernos de las potencias neutrales y a las autoridades portuarias locales.
  3. Efectividad real: Mantenimiento continuado de una presencia naval y aeronaval que haga sumamente peligrosa la tentativa de entrada o salida. Si el bloqueo se interrumpe materialmente por acción del enemigo o por retirada de las fuerzas, decae y debe restablecerse mediante nueva notificación.
  4. Aplicación imparcial y no discriminatoria: El bloqueo debe aplicarse con absoluta igualdad a los buques de todas las nacionalidades, sin privilegios ni exenciones comerciales.
  5. Respeto al litoral neutral: Queda terminantemente prohibido bloquear puertos o costas de Estados neutrales o cortar el acceso a estrechos internacionales.

La sanción por infracción o conato de ruptura de bloqueo (breach of blockade) es la captura militar del buque infractor y su cargamento, y su eventual condena por un tribunal de presas competente.

III. El Bloqueo Pacífico y su Ilegitimidad Moderna

El bloqueo pacífico (pacific blockade) fue una práctica desarrollada en el siglo XIX por las grandes potencias europeas como medida coercitiva de represalia armada o coacción diplomática en tiempo de paz, sin declaración formal de guerra, para obligar a Estados más débiles a satisfacer reclamaciones patrimoniales o políticas (bloqueo a Grecia en 1827 y 1886; bloqueo francés y anglo-francés al Río de la Plata en 1838 y 1845; y el sonado bloqueo naval de 1902 contra Venezuela).

La doctrina latinoamericana (Carlos Calvo, Luis María Drago) denunció invariablemente la ilegitimidad del bloqueo pacífico por violar la soberanía y entrañar un acto de guerra disfrazado. Además, el Instituto de Derecho Internacional (Sesión de Heidelberg de 1887) resolvió que un bloqueo pacífico no podía ser oponible a los buques de terceros Estados neutrales.

En el Derecho Internacional contemporáneo, el bloqueo pacífico unilateral es manifiestamente ilícito por vulnerar el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas (prohibición del uso o la amenaza de la fuerza). Únicamente el Consejo de Seguridad de la ONU está facultado bajo el artículo 42 de la Carta para disponer bloqueos marítimos, aéreos o terrestres como medida sancionatoria colectiva para restablecer la paz y la seguridad internacionales.

Fuente primaria argentina: nota Drago

La nota de 29 de diciembre de 1902 puede consultarse en la transcripción cotejada con la memoria oficial. Su fuente es la Memoria de Relaciones Exteriores y Culto correspondiente al año 1902–1903, Buenos Aires, Taller Tipográfico de la Penitenciaría Nacional, 1904, Anexo I, «Sucesos de Venezuela», pp. 3–11 (PDF 11–19). La nota rechaza el cobro armado de la deuda pública sin eximir al deudor del cumplimiento de sus obligaciones. Constituye un antecedente de la discusión posterior; el texto de 1902 no acredita por sí solo las cláusulas ni las reservas de la Convención de 1907.

El bloqueo de Salto y Paysandú (1864)

La Memoria argentina de 1865 documenta un bloqueo establecido sin declaración de guerra, durante las represalias brasileñas contra el Gobierno de Montevideo. El 30 de octubre de 1864 el ministro del Brasil en Buenos Aires, Felipe José Pereira Leal, comunicó que los ministros de Italia, Francia, Portugal, Inglaterra y España no habían aceptado la circular del barón de Tamandaré. Transmitió sus respuestas y la resolución del almirante de bloquear los puertos del Salto y Paysandú. El ministro argentino Rufino de Elizalde respondió el 3 de noviembre que el Gobierno argentino deploraba que la resistencia del cuerpo diplomático hubiera obligado a Tamandaré «á declarar el bloqueo de los puertos de Salto y Paisandú, aumentando así los perjuicios sufridos por los neutrales en la lucha desgraciada que aflige á la vecina del Uruguay». El 12 de noviembre de 1864, a bordo de la corbeta «Nitheroy», Tamandaré pidió notificar que el bloqueo anunciado el 26 de octubre «está hecho efectivo por una fuerza naval suficiente para satisfacer las condiciones consagradas en los principios adoptados por el Congreso de París». En enero de 1865 el plenipotenciario José María da Silva Paranhos presentó el bloqueo como una de las «medidas de mayor rigor» del Imperio, junto con el ataque a Paysandú, y afirmó que el estado del Brasil con la República Oriental «Era la guerra».

Fuentes: Memoria presentada por el Ministro de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores al Congreso Nacional de 1865, Buenos Aires, Imprenta de la Nación Argentina, 1865 (portada PDF 1), p. 115 (PDF 125): nota de Felipe José Pereira Leal, Buenos Aires, 30 de octubre de 1864; p. 125 (PDF 135): respuesta de Rufino de Elizalde, Buenos Aires, 3 de noviembre de 1864; pp. 130–131 (PDF 140–141): nota de Pereira Leal y oficio del barón de Tamandaré, a bordo de la corbeta «Nitheroy», Buenos Aires, 12 de noviembre de 1864; p. 136 (PDF 147): nota de José María da Silva Paranhos.

Ver también

Tratado de paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay (Buenos Aires, 21 de julio de 1938)

El Tratado de paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay, firmado en Buenos Aires el 21 de julio de 1938, restableció la paz y confió la fijación de la frontera del Chaco a un arbitraje de equidad con límites expresamente establecidos. Se reproduce el texto español publicado en la memoria oficial argentina de 1938–1939.

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