lunes, octubre 26, 2026
(f. agrément [en el siglo XIX también agréation]; i. agrément; esp. placet o beneplácito). Acto diplomático por el cual el Estado receptor manifiesta su asentimiento previo y confidencial para que una persona determinada...

Agrément (Placet o Beneplácito)

(f. agrément [en el siglo XIX también agréation]; i. agrément; esp. placet o beneplácito). Acto diplomático por el cual el Estado receptor manifiesta su asentimiento previo y confidencial para que una persona determinada, propuesta por el Estado acreditante, sea nombrada y acreditada como jefe de misión diplomática ante él.

1. Régimen jurídico en la Convención de Viena de 1961. El procedimiento se halla codificado en el artículo 4 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 18 de abril de 1961 (500 UNTS 95), conforme al cual: «1. El Estado acreditante deberá asegurarse de que la persona que se proponga acreditar como jefe de la misión ante el Estado receptor ha obtenido el asentimiento de ese Estado. 2. El Estado receptor no está obligado a expresar al Estado acreditante los motivos de su negativa a otorgar el asentimiento». Mientras que el requisito del agrément es imperativo para los jefes de misión titulares de las tres clases previstas en el artículo 14 (embajadores o nuncios, enviados o ministros, y encargados de negocios titulares), los demás miembros del personal diplomático pueden ser nombrados libremente sin consulta previa, con la sola excepción de los agregados militares, navales o aéreos, respecto de los cuales el artículo 7 faculta al Estado receptor a exigir que se le sometan de antemano sus nombres para su aprobación.

2. Evolución histórica y discrecionalidad de la negativa. En la práctica anterior al siglo XIX el nombramiento de embajadores solía notificarse sin consulta previa formal, pero a lo largo del siglo XIX se consolidó el derecho soberano de todo Estado a rehusar un candidato cuya personalidad, antecedentes o declaraciones públicas resultasen incompatibles con las buenas relaciones bilaterales. Tres precedentes clásicos fijaron la regla consuetudinaria hoy vigente:

  • Caso Sir Stratford Canning (1832): El gobierno británico nombró embajador en San Petersburgo a Sir Stratford Canning sin recabar la conformidad previa del zar Nicolás I, quien rehusó recibirlo. Aunque Gran Bretaña sostuvo inicialmente que un soberano no podía rechazar sin causa grave al enviado de otro, terminó aceptando la práctica de la consulta previa.
  • Caso A. M. Keiley (1885): Estados Unidos designó a Anthony M. Keiley ministro en Roma; el gobierno italiano denegó el agrément porque Keiley había pronunciado en 1871 un discurso público protestando contra la anexión de los Estados Pontificios. Designado luego por Washington para Viena, el gobierno austrohúngaro también objetó su recepción invocando razones sociales y confesionales. El secretario de Estado Thomas F. Bayard reconoció el derecho soberano de rechazar a un enviado sin que pudiera imponerse su acreditación.
  • Caso Henry W. Blair (1891): El gobierno imperial chino retiró su asentimiento al senador estadounidense H. W. Blair por sus intervenciones legislativas contra la inmigración china.

3. Procedimiento de cancillería y confidencialidad. En la práctica diplomática contemporánea (Satow’s Diplomatic Practice, 7.ª ed., 2016, cap. 7), la solicitud de agrément se tramita bajo estricta reserva —habitualmente mediante gestión verbal o nota confidencial acompañada del curriculum vitae del candidato entregada por el jefe de misión saliente, el encargado de negocios ad interim o a través de la embajada del Estado receptor en la capital acreditante— antes de cualquier anuncio público o parlamentario. La confidencialidad tiene por objeto evitar que una eventual denegación (o una demora prolongada equivalente a un rechazo tácito) se convierta en un agravio político público entre ambos Estados o dañe la reputación profesional del diplomático propuesto. Una vez concedido el agrément, el Estado receptor conserva no obstante la potestad, con arreglo al artículo 9 de la Convención de Viena de 1961, de declarar a la persona non grata incluso antes de su llegada al territorio.

Referencias documentales y bibliográficas: Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 (500 UNTS 95), arts. 4, 7 y 9; I. Roberts (ed.), Satow’s Diplomatic Practice, 7.ª ed., Oxford University Press, 2016, cap. 7; G. R. Berridge y L. Lloyd, The Palgrave Macmillan Dictionary of Diplomacy, 3.ª ed., 2012; C. Calvo, Dictionnaire de droit international public et privé, 1885.

Referencias y documentación complementaria

Para distinguir la aceptación previa del enviado del comienzo de sus funciones, véase Cartas credenciales y de retiro. La Memoria 1918–1919 (Buenos Aires, 1921), pp. 434–437, PDF 224–225, registra por separado credenciales y cartas de retiro.

Un placet registrado en 1951

La Memoria 1950–1951 consigna la resolución ministerial de 23 de abril de 1951 por la que se otorgó el placet a Reidar Solum como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Noruega. El asiento ofrece un ejemplo individualizado del consentimiento previo del Estado receptor y debe distinguirse de la posterior presentación de cartas credenciales.

Fuente documental: Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria 1950–1951, Buenos Aires, p. 48 (PDF 25), resolución ministerial de 23 de abril de 1951.

Del agrément a la declaración de persona non grata

Según el comentario de la Comisión de Derecho Internacional a su proyecto de 1958, la aprobación de un jefe de misión no impide que el Estado receptor, si luego encuentra motivos para objetarlo, notifique que ha dejado de ser persona grata; el Estado acreditante debe entonces retirarlo y, si no lo hace, el Estado receptor puede declarar terminadas sus funciones. La práctica argentina muestra la secuencia entre el reconocimiento y el retiro: un decreto de 4 de mayo de 1916 reconoció al conde de Luxburg como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Alemania, a la vista de sus credenciales, y otro de 12 de septiembre de 1917 dispuso entregarle sus pasaportes por haber «dejado de ser persona grata al Gobierno Argentino». Véase Persona non grata.

Fuentes: Comisión de Derecho Internacional, proyecto de artículos sobre relaciones e inmunidades diplomáticas con comentarios, Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1958, vol. II; texto inglés consultado (separata de Naciones Unidas; PDF = página impresa − 87). Art. 8, comentario, párr. 3, p. 91 (PDF 4). Memoria de Relaciones Exteriores y Culto presentada al Honorable Congreso Nacional correspondiente al año 1915–1916, Buenos Aires (portada PDF 1), p. 186 (PDF 189): decreto de 4 de mayo de 1916. Memoria de Relaciones Exteriores y Culto presentada al Honorable Congreso Nacional correspondiente al año 1917–1918, Buenos Aires (portada PDF 2), pp. 57–69 (PDF 42–48): «Entrega de los pasaportes al E. E. y Ministro Plenipotenciario de Alemania, Sr. Conde Karl de Luxburg».

Ver también

Tratado de paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay (Buenos Aires, 21 de julio de 1938)

El Tratado de paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay, firmado en Buenos Aires el 21 de julio de 1938, restableció la paz y confió la fijación de la frontera del Chaco a un arbitraje de equidad con límites expresamente establecidos. Se reproduce el texto español publicado en la memoria oficial argentina de 1938–1939.

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