domingo, octubre 25, 2026
Espacio marítimo y fluvial interior a la línea de base del mar territorial sobre el cual el Estado ejerce soberanía plena. Régimen de puertos, inmunidad de buques de guerra y líneas de base recta (Pesquerías 1951).

Aguas Interiores

Las aguas interiores son el espacio marítimo, fluvial o lacustre situado en la parte interior de la línea de base a partir de la cual se mide la anchura del mar territorial del Estado ribereño (art. 8.1 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, CONVEMAR). Comprenden los puertos, radas interiores, bahías jurídicas o históricas, desembocaduras de ríos, canales y las aguas comprendidas entre la costa continental y las líneas de base recta legalmente trazadas.

I. Régimen Jurídico: Soberanía Plena

A diferencia del mar territorial —donde la soberanía del ribereño se encuentra limitada por el derecho de paso inocente de buques de terceros Estados—, en las aguas interiores el Estado ribereño ejerce una soberanía plena, absoluta y exclusiva idéntica a la que ostenta sobre su territorio terrestre. Las aguas interiores forman parte integrante e indisoluble del territorio estatal.

Por consiguiente, ningún buque extranjero tiene derecho consuetudinario de paso inocente por las aguas interiores, salvo en el supuesto específico previsto en el artículo 8.2 de la CONVEMAR: cuando el trazado de una línea de base recta tenga por efecto encerrar como aguas interiores zonas de mar que anteriormente habían sido consideradas como mar territorial o alta mar, en cuyo caso se mantiene el derecho de paso inocente.

II. Acceso a Puertos y Régimen de Buques Mercantes y de Guerra

El régimen de acceso a los puertos marítimos —que constituyen el componente vital de las aguas interiores— distingue con rigor:

  • Buques mercantes extranjeros: La práctica internacional y los tratados comerciales bilaterales consagran el principio de apertura general de los puertos al comercio internacional, con sujeción a la legislación administrativa, fiscal, aduanera y sanitaria del ribereño. En materia de jurisdicción penal sobre hechos ocurridos a bordo, el Estado ribereño no suele intervenir salvo que el delito afecte la tranquilidad del puerto, el capitán solicite auxilio o involucre a personas ajenas a la tripulación (regla clásica de la jurisprudencia francesa de 1806 en los casos The Sally y The Newton).
  • Buques de guerra y buques de Estado no comerciales: Requieren autorización diplomática previa o invitación oficial para entrar a puerto y aguas interiores. Una vez admitidos, gozan de inmunidad soberana absoluta frente a la jurisdicción coercitiva o medidas cautelares de las autoridades locales; no obstante, están obligados a respetar las leyes locales y el ribereño puede exigirles que abandonen inmediatamente las aguas interiores si desacatan sus órdenes.

III. Líneas de Base y Precedente de las Pesquerías de 1951

La delimitación de las aguas interiores depende del sistema de líneas de base aplicado por el Estado:

  1. Línea de base normal (art. 5 CONVEMAR): Es la línea de bajamar a lo largo de la costa, señalada en cartas náuticas oficiales.
  2. Línea de base recta (art. 7 CONVEMAR): Trazado artificial que une puntos apropiados de la costa cuando ésta presenta profundas aberturas o escotaduras, o cuando existe una franja de islas a lo largo de la costa en su proximidad inmediata (el skjærgaard noruego). Este sistema fue validado formalmente por la Corte Internacional de Justicia en el Caso de las Pesquerías (Reino Unido c. Noruega, Fallo de 1951) (I.C.J. Reports 1951, p. 116), pasando luego a la Convención de Ginebra de 1958 y a la CONVEMAR de 1982.

Las aguas interiores en un proyecto sobre abordajes de 1885

El informe de Delfín B. Huergo sobre el Congreso de Derecho Comercial de Amberes, publicado en el Boletín Mensual de la Cancillería de 1885, reseña un proyecto que distingue los abordajes en puertos, ríos y aguas interiores de los ocurridos en alta mar, a efectos de determinar la ley aplicable. El propio informe aclara que las resoluciones del congreso no obligaban a los Estados representados y requerían adopción legislativa. Es un antecedente histórico de la distinción de espacios en materia de conflictos de leyes, no una definición convencional contemporánea de aguas interiores.

Fuente documental: Ministerio de Relaciones Exteriores, Boletín Mensual, segundo semestre de 1885, Buenos Aires, Imprenta de Juan A. Alsina, 1885, pp. 854–855, 859 y 862 (PDF 849–850, 854 y 857), informe de Delfín B. Huergo de 17 de octubre de 1885.

Ver también

Tratado de paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay (Buenos Aires, 21 de julio de 1938)

El Tratado de paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay, firmado en Buenos Aires el 21 de julio de 1938, restableció la paz y confió la fijación de la frontera del Chaco a un arbitraje de equidad con límites expresamente establecidos. Se reproduce el texto español publicado en la memoria oficial argentina de 1938–1939.

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