viernes, julio 10, 2020
 

Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI)

Adoptado en la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas celebrada en Bretton Woods, New Hampshire, el 22 de julio de 1944. Entró en vigor el 27 de diciembre de 1945. Conforme a la enmienda que entró en vigor el 28 de julio de 1969, incorpora las modifica­ciones aprobadas por la Resolución No. 23-5 de la Jun­ta de Gobernadores, adoptada el 31 de mayo de 1968; conforme a la enmienda que entró en vigor el 1 de abril de 1978, incorpora las modificaciones aprobadas por la Resolución No. 31-4 de la Junta de Gobernadores, adop­tada el 30 de abril de 1976; conforme a la enmienda que entró en vigor el 11 de noviembre de 1992, incorpora las modificaciones aprobadas por la Resolución No. 45-3 de la Junta de Gobernadores, adoptada el 28 de junio de 1990; conforme a la enmienda que entró en vigor el 10 de agosto de 2009, incorpora las modificaciones apro­badas por la Resolución No. 52-4 de la Junta de Gober­nadores, adoptada el 23 de septiembre de 1997; confor­me a la enmienda que entró en vigor el 18 de febrero de 2011, incorpora las modificaciones aprobadas por la Resolución No. 63-3 de la Junta de Gobernadores, adop­tada el 5 de mayo de 2008; y conforme a la enmienda que entró en vigor el 3 de marzo de 2011, incorpora las modi­ficaciones aprobadas por la Resolución No. 63-2 de la Junta de Gobernadores, adoptada el 28 de abril de 2008.

FONDO MONETARIO INTERNACIONAL WASHINGTON, DC

Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional

Los gobiernos en cuyo nombre se celebra el siguiente convenio acuerdan lo siguiente:

Artículo preliminar

i) El Fondo Monetario Internacional se constituye y realiza­rá sus funciones y operaciones con arreglo a las disposi­ciones originales de este Convenio y las de sus enmiendas.

ii) A fin de realizar sus operaciones y transacciones, el Fon­do tendrá un Departamento General y un Departamento de Derechos Especiales de Giro. La condición de miembro del Fondo conferirá derecho a participar en el Departa­mento de Derechos Especiales de Giro.

iii) Las operaciones y transacciones que este Convenio auto­riza se efectuarán por conducto del Departamento General que, de conformidad con las disposiciones de este Con­venio, comprenderá la Cuenta de Recursos Generales, la Cuenta Especial de Desembolsos y la Cuenta de Inversio­nes; con la salvedad de que las operaciones y transaccio­nes en derechos especiales de giro se realizarán por con­ducto del Departamento de Derechos Especiales de Giro.

Artículo I

Fines

Los fines del Fondo Monetario Internacional son:

i) Fomentar la cooperación monetaria internacional por medio de una institución permanente que sirva de meca­nismo de consulta y colaboración en cuestiones moneta­rias internacionales.

ii) Facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, contribuyendo así a alcanzar y mantener altos niveles de ocupación y de ingresos rea­les y a desarrollar los recursos productivos de todos los países miembros como objetivos primordiales de política económica.

iii) Fomentar la estabilidad cambiaria, procurar que los países miembros mantengan regímenes de cambios ordenados y evitar depreciaciones cambiarias competitivas.

iv) Coadyuvar a establecer un sistema multilateral de pagos para las transacciones corrientes que se realicen entre los países miembros, y eliminar las restricciones cambiarias que dificulten la expansión del comercio mundial.

v) Infundir confianza a los países miembros poniendo a su disposición temporalmente y con las garantías adecuadas los recursos generales del Fondo, dándoles así oportuni­dad de que corrijan los desequilibrios de sus balanzas de pagos sin recurrir a medidas perniciosas para la prosperi­dad nacional o internacional.

vi) De acuerdo con lo que antecede, acortar la duración y aminorar el grado de desequilibrio de las balanzas de pagos de los países miembros.

El Fondo se atendrá en todas sus normas y decisiones a los fines enun­ciados en este Artículo.

Artículo II Países miembros

Sección 1. Miembros fundadores

Serán miembros fundadores del Fondo los países representados en la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas cuyos gobiernos acepten ser miembros del Fondo antes del 31 de diciembre de 1945.

Sección 2. Otros países miembros

El ingreso en el Fondo quedará abierto a otros países en el momento y las condiciones que determine la Junta de Gobernadores. Estas con­diciones, incluso las relativas a las suscripciones, se basarán en princi­pios compatibles con los aplicados a los países que ya sean miembros.

Artículo III Cuotas y suscripciones

Sección 1. Cuotas y pago de suscripciones

A cada país miembro se le asignará una cuota expresada en derechos especiales de giro. Las cuotas de los países representados en la Confe­rencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas que acepten ser miembros del Fondo antes del 31 de diciembre de 1945 serán las que se indican en el Anexo A. Las cuotas de los demás países miembros serán determinadas por la Junta de Gobernadores. La suscripción de cada país miembro será igual a su cuota y se pagará íntegramente al Fondo por conducto del depositario que corresponda.

Sección 2. Ajuste de cuotas

a) La Junta de Gobernadores efectuará a intervalos de cinco años como máximo una revisión general de las cuotas de los países miem­bros y, si lo estima pertinente, propondrá ajustes de las mismas. Tam­bién podrá, si lo juzga oportuno, considerar en cualquier otro momen­to, a solicitud de un país miembro, el ajuste de su cuota.

b) El Fondo podrá proponer en cualquier momento un aumento de las cuotas de los países que eran miembros el 31 de agosto de 1975,

en proporción a sus cuotas en dicha fecha y en cantidad acumulativa no superior a las cantidades transferidas de la Cuenta Especial de Des­embolsos a la Cuenta de Recursos Generales con arreglo al Artículo V, Sección 12 f), i) y j).

c) Se requerirá una mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totali­dad de los votos para acordar cualquier modificación de las cuotas.

d) No se modificará la cuota de ningún país miembro sin el consenti­miento de este y hasta que el pago correspondiente se haya efectuado o se considere efectuado de acuerdo con la Sección 3 b) de este Artículo.

Sección 3. Pagos en caso de modificación de las cuotas

a) Todo país miembro que acepte el aumento de su cuota con arreglo a la Sección 2 a) de este Artículo pagará al Fondo, en derechos espe­ciales de giro, y dentro del plazo que este determine, el veinticinco por ciento del aumento. No obstante, la Junta de Gobernadores podrá dis­poner que este pago se efectúe, en iguales condiciones para todos los países miembros, total o parcialmente en las monedas de otros países miembros que el Fondo especifique con la conformidad de estos o en la moneda del país. El país no participante pagará, en las monedas de otros países miembros que el Fondo especifique con la conformidad de estos, la proporción del aumento que corresponda a la proporción que los países participantes paguen en derechos especiales de giro. El país miembro pagará el resto del aumento en su propia moneda. Los pagos que efectúen los países miembros con arreglo a este precepto no deberán elevar las tenencias del Fondo en la moneda de un país miem­bro por encima del nivel al que quedarían sujetas a cargos conforme al Artículo V, Sección 8 b) ii).

b) Se considerará que todo país miembro que acepte un aumento de su cuota de conformidad con la Sección 2 b) de este Artículo ha paga­do al Fondo una suscripción igual a este aumento.

c) Si un país miembro acepta la reducción de su cuota, el Fondo, dentro del término de sesenta días, le pagará una cantidad igual a la reducción. El pago se efectuará en la moneda del país miembro y por la cantidad de derechos especiales de giro o de las monedas de otros países miembros especificadas por el Fondo, con la conformidad de estos, que sea necesaria para evitar que las tenencias del Fondo en la moneda del país se reduzcan a menos de la nueva cuota; no obstante, en circunstancias excepcionales el Fondo podrá reducir sus tenencias

de dicha moneda a menos de la nueva cuota mediante un pago al país miembro en la moneda de este.

d) Se requerirá una mayoría del setenta por ciento de la totalidad de los votos para adoptar las decisiones a que se refiere el apartado a), excepto las relacionadas con la determinación de plazos y la especifi­cación de monedas conforme a esa disposición.

Sección 4. Sustitución de monedas por valores

El Fondo aceptará de todo país miembro, en sustitución de la parte de la moneda de dicho país que se mantenga en la Cuenta de Recur­sos Generales y que a juicio del Fondo no sea necesaria para sus ope­raciones o transacciones, pagarés u obligaciones similares emitidos por el país miembro o por la depositaría que este haya designado de conformidad con el Artículo XIII, Sección 2. Esos efectos no serán negociables ni devengarán interés y serán pagaderos a la vista según su valor nominal mediante abono en la cuenta que el Fondo mantenga en la depositaría designada. Lo dispuesto en esta Sección se aplicará no solo a las monedas suscritas por los países miembros, sino también a cualquier moneda que por otro concepto se adeude al Fondo o que este adquiera y deba ingresarse en la Cuenta de Recursos Generales.

Artículo IV Obligaciones referentes a regímenes de cambio

Sección 1. Obligaciones generales de los países miembros

Reconociendo que el sistema monetario internacional tiene como fin esencial establecer un marco que facilite el intercambio de bienes, ser­vicios y capital entre los países y sirva de base a un crecimiento eco­nómico sólido, y que un objetivo primordial es el de fomentar de modo constante las condiciones fundamentales y ordenadas necesarias para la estabilidad económica y financiera, los países miembros se compro­meten a colaborar con el Fondo y entre sí para establecer regímenes de cambios ordenados y promover un sistema estable de tipos de cambio. En particular, todo país miembro:

i) hará lo posible, teniendo debidamente en cuenta sus cir­cunstancias, para orientar sus políticas económicas y financieras hacia el objetivo de estimular un crecimiento económico ordenado con razonable estabilidad de precios;

ii) procurará acrecentar la estabilidad fomentando condicio­nes fundamentales y ordenadas, tanto económicas como financieras, y un sistema monetario que no tienda a pro­ducir perturbaciones erráticas;

iii) evitará manipular los tipos de cambio o el sistema mone­tario internacional para impedir el ajuste de la balanza de pagos u obtener ventajas competitivas desleales frente a otros países miembros, y

iv) seguirá políticas cambiarías compatibles con las obliga­ciones a las que se refiere esta Sección.

Sección 2. Regímenes generales de cambios

a) Todo país miembro notificará al Fondo, dentro del término de treinta días a partir de la fecha de la segunda enmienda de este Conve­nio, el régimen de cambios que se proponga adoptar en cumplimiento de sus obligaciones conforme a la Sección 1 de este Artículo, y notifi­cará al Fondo sin demora las modificaciones que en él realice.

b) Con arreglo a un sistema monetario internacional como el vigen­te el 1 de enero de 1976, los regímenes de cambios podrán consistir:

i) en el mantenimiento por un país miembro del valor de su moneda en derechos especiales de giro u otro denominador, excepto el oro, según decida el país; ii) en regímenes cooperativos mediante los cuales los países miembros mantengan el valor de su moneda en relación con el valor de la moneda o monedas de otros países miembros, o iii) en otro régimen de cambios a elección del país miembro.

c) Para estar acorde con la evolución del sistema monetario interna­cional, el Fondo, por mayoría del ochenta y cinco por ciento de la tota­lidad de los votos, podrá dictar disposiciones referentes a regímenes generales de cambios sin limitar el derecho de los países miembros de instituir el régimen de cambios de su elección siempre que sea com­patible con los fines del Fondo y con sus obligaciones conforme a la Sección 1 de este Artículo.

Sección 3. Supervisión de los regímenes de cambios

a) El Fondo supervisará el sistema monetario internacional a fin de ase­gurar su buen funcionamiento, y vigilará el cumplimiento por cada país miembro de sus obligaciones conforme a la Sección 1 de este Artículo.

b) A fin de desempeñar sus funciones según el apartado a), el Fon­do ejercerá una firme supervisión de las políticas de tipos de cambio de los países miembros y adoptará principios específicos que sirvan de orientación a todos ellos con respecto a esas políticas. Los paí­ses miembros proporcionarán al Fondo la información necesaria para ejercer esa supervisión y, a solicitud del Fondo, le consultarán sobre sus políticas de tipos de cambio. Los principios que el Fondo adopte serán compatibles tanto con los regímenes cooperativos mediante los cuales los países miembros mantengan el valor de su moneda en rela­ción con el valor de la moneda o monedas de otros países miembros, como con el régimen de cambios que un país miembro haya adoptado en armonía con los fines del Fondo y la Sección 1 de este Artículo. Los principios respetarán el ordenamiento sociopolítico de los países miembros, y en la aplicación de esos principios el Fondo tendrá debi­damente en cuenta las circunstancias de los países miembros.

Sección 4. Paridades

El Fondo podrá decidir, por mayoría del ochenta y cinco por cien­to de la totalidad de los votos, que las condiciones económicas inter­nacionales permiten adoptar un sistema generalizado de regímenes de cambios basado en paridades estables pero ajustables. Para tomar esta decisión el Fondo atenderá a la estabilidad fundamental de la economía mundial, y a ese efecto tendrá en cuenta las fluctuaciones de precios y el ritmo de expansión de las economías de los países miembros. La decisión se hará teniendo en cuenta la evolución del sistema monetario internacional, con referencia especial a las fuen­tes de liquidez y, para asegurar el buen funcionamiento de un siste­ma de paridades, a las disposiciones conforme a las cuales los países miembros tanto con superávit como con déficit de balanza de pagos tomen medidas inmediatas, eficaces y simétricas para lograr el ajus­te, así como a las disposiciones relativas a la intervención y a la corrección de los desequilibrios. Al adoptar esa decisión, el Fondo notificará a los países miembros que se aplicarán las disposiciones del Anexo C.

Sección 5. Monedas diversas en los territorios de un país

a) Se entenderá que las medidas que un país miembro adopte con arreglo a este Artículo en relación con su moneda serán igualmente

aplicables a las monedas de todos los territorios respecto a los cuales haya aceptado este Convenio conforme al Artículo XXXI, Sección 2

g), salvo que el país declare que las medidas se contraen únicamente a la moneda de la metrópoli, o solo a una o varias monedas que espe­cifique, o a la moneda de la metrópoli y a una o varias de las demás monedas que especifique.

b) Se entenderá que las medidas que el Fondo adopte con arreglo a este Artículo se refieren a todas las monedas del país a que alude el apartado a), salvo que el Fondo declare lo contrario.

Artículo V operaciones y transacciones del Fondo

Sección 1. Organismos que podrán mantener relaciones con el Fondo

Los países miembros mantendrán relaciones con el Fondo solo por conducto de su ministerio de Hacienda, banco central, fondo de estabi­lización u otros organismos fiscales semejantes, y el Fondo mantendrá relaciones únicamente con dichos organismos o por conducto de los mismos.

Sección 2. Limitación de las operaciones y transacciones del Fondo

a) Salvo lo dispuesto en contrario en este Convenio, las transac­ciones por cuenta del Fondo se limitarán a las que tengan por objeto suministrar a un país miembro, a solicitud de este, derechos especiales de giro o monedas de otros países miembros con cargo a los recur­sos generales del Fondo, que se mantendrán en la Cuenta de Recursos Generales, a cambio de la moneda del país miembro que desee efec­tuar la compra.

b) De mediar una solicitud al efecto, el Fondo podrá tomar la deci­sión de prestar servicios financieros y técnicos, entre ellos la adminis­tración de recursos proporcionados por los países miembros, siempre que sean compatibles con los fines del Fondo. Las operaciones que la prestación de dichos servicios financieros entrañe no serán por cuenta del Fondo. Los servicios que se presten con arreglo a este apartado no impondrán ninguna obligación al país miembro que los reciba a no ser que este exprese su consentimiento.

Sección 3. Condiciones que regulan el uso de los recursos generales del Fondo

a) El Fondo adoptará normas acerca del uso de sus recursos gene­rales, incluso sobre los acuerdos de derecho de giro (stand-by) u otros acuerdos semejantes, y podrá adoptar normas especiales referentes a problemas específicos de balanza de pagos que ayuden a los países miembros a resolverlos de modo compatible con las disposiciones de este Convenio y que establezcan garantías adecuadas para el uso tem­poral de los recursos generales del Fondo.

b) Todo país miembro tendrá derecho a comprar al Fondo las mone­das de otros países miembros, a cambio de una cantidad equivalente de su propia moneda, con sujeción a las condiciones siguientes:

i) el país miembro utilice los recursos generales del Fondo conforme a las disposiciones de este Convenio y las nor­mas que se adopten con arreglo a ellas;

ii) el país miembro declare que necesita realizar la compra debido a su posición de balanza de pagos o de reserva o a la evolución de sus reservas;

iii) la compra propuesta esté comprendida en el tramo de reserva, o no dé lugar a que las tenencias del Fondo en la moneda del país comprador excedan del doscientos por ciento de su cuota;

iv) el Fondo no haya declarado previamente, de acuerdo con la Sección 5 de este Artículo, el Artículo VI, Sección 1, o el Artículo XXVI, Sección 2 a), que el país miembro que desea hacer la compra está inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo.

c) El Fondo examinará la solicitud de compra a fin de determinar si la compra propuesta es compatible con las disposiciones de este Convenio y con las normas adoptadas en virtud de las mismas; no obstante lo cual las compras propuestas en el tramo de reserva no podrán ser objetadas.

d) El Fondo adoptará normas y procedimientos sobre la selección de las monedas que haya de vender, en las que tendrá en cuenta, en consulta con los países miembros, la posición de balanza de pagos y de reserva de los mismos y la evolución de los mercados de cambios, así como la conveniencia de tratar de lograr gradualmente posiciones equilibradas en el Fondo. No obstante, el país miembro que declare su

intención de comprar la moneda de otro país miembro porque desea obtener una cantidad equivalente de su propia moneda ofrecida por el otro país tendrá derecho a comprarla, salvo que el Fondo haya declara­do, conforme al Artículo VII, Sección 3, que sus tenencias de la mone­da son en ese momento escasas.

e) i) Todo país miembro adoptará las medidas oportunas para

que los saldos de su moneda comprados al Fondo sean de moneda de libre uso o de moneda que, en el momento de la compra pueda cambiarse por moneda de libre uso, a elección del país, a un tipo de cambio entre ambas equiva­lente al tipo de cambio aplicable entre ellas con arreglo al Artículo XIX, Sección 7 a).

ii) Todo país miembro cuya moneda se compre al Fondo, o se obtenga a cambio de moneda comprada al Fondo, cola­borará con este y con los demás países miembros al obje­to de que, en el momento de la compra, los saldos de su moneda puedan cambiarse por la moneda de libre uso de otros países miembros.

iii) El cambio, conforme al inciso i), de una moneda que no sea de libre uso lo efectuará el país miembro cuya mone­da se compre, salvo que este y el país miembro compra­dor acuerden otro procedimiento.

iv) El país miembro que compre al Fondo la moneda de libre uso de otro país miembro y desee cambiarla en el momento de la compra por la moneda de libre uso de un tercer país miembro, podrá efectuar el cambio con dicho país si este lo solicita. El cambio se hará contra entrega de una moneda de libre uso seleccionada por el tercer país miembro y se efectuará al tipo de cambio a que se refiere el inciso i).

f) El Fondo podrá acceder, con arreglo a las normas y procedimien­tos que adopte, a proporcionar derechos especiales de giro en lugar de las monedas de otros países miembros al participante que efectúe una compra de conformidad con esta Sección.

Sección 4. Dispensa del cumplimiento de condiciones

El Fondo podrá dispensar, a su discreción y en forma que salvaguarde sus intereses, el cumplimiento de cualquiera de las condiciones prescri­tas en la Sección 3 b) iii) y iv) de este Artículo, especialmente cuando se

trate de países miembros cuyos antecedentes indiquen que han evitado utilizar de modo considerable o continuo los recursos generales del Fon­do. Para otorgar una dispensa, el Fondo tendrá en cuenta las necesidades periódicas o excepcionales del país miembro que la solicite. El Fondo también tendrá en cuenta la anuencia del país miembro a entregar como garantía prendaria activos aceptables cuyo valor sea suficiente, a juicio del Fondo, para proteger sus intereses, y podrá exigir como condición para la dispensa la prestación de dicha garantía real.

Sección 5. Inhabilitación para utilizar los recursos generales del Fondo

Siempre que el Fondo considere que un país miembro está utilizan­do los recursos generales del Fondo en forma contraria a los fines de este, presentará al país miembro un informe en el que se expondrán sus puntos de vista y le señalará un plazo razonable para que conteste. Después de presentado este informe, el Fondo podrá limitar el uso de sus recursos generales por parte del país miembro. Si no se recibiera respuesta al informe en el plazo señalado o si la respuesta recibida no fuera satisfactoria, el Fondo podrá continuar limitando el uso de sus recursos generales por parte del país miembro o, después de darle avi­so con anticipación razonable, declararlo inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo.

Sección 6. Otras compras y ventas de derechos especiales de giro que efectúe el Fondo

a) El Fondo podrá aceptar los derechos especiales de giro que un participante ofrezca, a cambio de una cantidad equivalente de las monedas de otros países miembros.

b) A solicitud de un participante el Fondo podrá proporcionarle derechos especiales de giro a cambio de una cantidad equivalente de monedas de otros países miembros. Estas transacciones no deberán elevar las tenencias del Fondo en la moneda de un país miembro por encima del nivel al que quedarían sujetas a cargos conforme a la Sec­ción 8 b) ii) de este Artículo.

c) Las monedas que el Fondo facilite o acepte a tenor de esta Sec­ción se seleccionarán de conformidad con normas en que se tengan en cuenta los principios indicados en la Sección 3 d) o en la Sección 7

i) de este Artículo. El Fondo podrá efectuar transacciones en virtud de esta Sección únicamente con el asentimiento del país miembro cuya moneda suministre o acepte.

Sección 7. Recompra por un país miembro de su moneda en poder del Fondo

a) Todo país miembro tendrá derecho a recomprar en cualquier momento las tenencias del Fondo en su moneda que se hallen sujetas a cargos conforme a la Sección 8 b) de este Artículo.

b) Ordinariamente se espera del país miembro que haya efectuado una compra conforme a la Sección 3 de este Artículo que recompre, a medida que mejore su posición de balanza de pagos y de reserva, las tenencias del Fondo en su moneda originadas por esa compra y sujetas a cargos conforme a la Sección 8 b) de este Artículo. El país miembro deberá efectuar la recompra en caso de que el Fondo, de conformidad con las normas que sobre recompras adopte, exponga al país miembro, después de consultarlo, que debe recomprar esas tenencias en vista de la mejora de su posición de balanza de pagos y de reserva.

c) Todo país miembro que haya efectuado una compra conforme a la Sección 3 de este Artículo recomprará las tenencias del Fondo en su moneda originadas por esa compra y sujetas a cargos conforme a la Sección 8 b) de este Artículo, a más tardar cinco años después de la fecha de la compra. El Fondo podrá disponer que el país miembro efectúe la recompra a plazos durante un período que comenzará tres años después de la fecha de la compra y terminará cinco años después de dicha fecha. El Fondo podrá modificar, por mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totalidad de los votos, el período de recompra establecido en este apartado, y cualquier otro período que se adopte será aplicable a todos los países miembros.

d) El Fondo podrá establecer, por mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totalidad de los votos, períodos distintos de los aplicables conforme al apartado c), que serán iguales para todos los países miem­bros, para la recompra de tenencias de monedas que haya adquirido con arreglo a normas especiales sobre el uso de sus recursos generales.

e) Los países miembros recomprarán al Fondo, de conformidad con las normas que este adopte por mayoría del setenta por ciento de la totalidad de los votos, las tenencias del Fondo en su moneda no adqui­ridas como resultado de compras y que estén sujetas a cargos confor­me a la Sección 8 b) ii) de este Artículo.

f) Toda decisión que, de conformidad con una norma sobre uso de los recursos generales del Fondo, acorte el período de recompra que con arreglo a los apartados c) o d) se haya establecido será aplicable

únicamente a las tenencias que el Fondo adquiera después de la fecha de vigencia de la decisión.

g) El Fondo podrá aplazar, a solicitud del país miembro, la fecha de cumplimiento de una obligación de recompra, pero no por un período mayor que el máximo establecido de acuerdo con los apartados c) o

d) o en virtud de normas que el Fondo hubiese adoptado conforme al apartado e), salvo que, por mayoría del setenta por ciento de la totali­dad de los votos, resuelva que se justifica la concesión de un período más largo compatible con el uso temporal de los recursos generales del Fondo, porque la recompra en la fecha de vencimiento del plazo resul­taría excepcionalmente gravosa para el país miembro.

h) Las normas que el Fondo adopte conforme a la Sección 3 d) de este Artículo podrán complementarse con otras normas que lo autori­cen, previa consulta con el país miembro, a disponer la venta conforme a la Sección 3 b) de este Artículo de sus tenencias en la moneda del país que no se hayan recomprado de acuerdo con esta Sección 7, sin perjuicio de las medidas que el Fondo esté facultado a tomar con arre­glo a otras disposiciones de este Convenio.

i) Las recompras que se efectúen conforme a esta Sección se harán con derechos especiales de giro o con las monedas de otros países miembros que el Fondo especifique. El Fondo adoptará normas y pro­cedimientos con respecto a las monedas que los países miembros uti­licen en las recompras, en los que tendrá en cuenta los principios de la Sección 3 d) de este Artículo. La recompra no deberá aumentar las tenencias del Fondo en la moneda del país miembro que se utilice en la recompra por encima del nivel al que quedarían sujetas a cargos con­forme a la Sección 8 b) ii) de este Artículo.

j) i) Si la moneda de un país miembro especificada por el

Fondo conforme al apartado i) no es de libre uso, el país adoptará las medidas pertinentes para que, en el momento de la recompra, el país miembro comprador pueda obte­nerla a cambio de una moneda de libre uso que seleccione el país miembro cuya moneda haya sido especificada. El cambio de moneda conforme a esta disposición se efec­tuará al tipo de cambio entre ambas monedas equivalen­te al tipo de cambio aplicable entre ellas con arreglo al Artículo XIX, Sección 7 a).

ii) Todo país miembro cuya moneda sea especificada por el Fondo para efectuar recompras colaborará con este y con

otros países miembros al objeto de que, en el momento de la recompra, el país miembro que se proponga efectuar­la pueda obtener la moneda especificada a cambio de la moneda de libre uso de otros países miembros.

iii) El cambio que se efectúe, conforme al inciso i), se hará con el país miembro cuya moneda se especifique, salvo que este y el país miembro que haga la recompra acuer­den otro procedimiento.

iv) Si, en el momento de la recompra, el país miembro que se proponga realizarla desea obtener la moneda de libre uso de otro país miembro especificada por el Fondo conforme al apartado i), deberá obtener de este, previa solicitud del otro país miembro, la moneda que desee a cambio de una moneda de libre uso, al tipo de cambio a que se refiere el inciso i). El Fondo podrá adoptar reglas acerca de la moneda de libre uso que se entregue a cambio.

Sección 8. Cargos

a) i) El Fondo impondrá un cargo por servicio sobre las com­

pras que, a cambio de su propia moneda, un país miembro efectúe de derechos especiales de giro o de monedas de otros países miembros mantenidas en la Cuenta de Recur­sos Generales; no obstante, cuando se trate de compras en el tramo de reserva, el Fondo podrá imponer un cargo por servicio inferior al que imponga sobre otras compras. El cargo por servicio sobre las compras en el tramo de reser­va no excederá de la mitad del uno por ciento.

ii) El Fondo podrá imponer un cargo por los acuerdos de derecho de giro u otros semejantes. El Fondo podrá deci­dir que el cargo por un acuerdo se deduzca del cargo por servicio impuesto, conforme al inciso i), sobre las com­pras efectuadas con arreglo al acuerdo.

b) El Fondo impondrá cargos sobre el promedio de los saldos diarios de la moneda de un país miembro mantenidos en la Cuenta de Recur­sos Generales en el grado en que:

i) los haya adquirido conforme a una norma que haya sido objeto de exclusión con arreglo al Artículo XXX c), o

ii) excedan de la cuota del país una vez excluidos los saldos a que se refiere el inciso i).

Las tasas de los cargos ordinariamente aumentarán a intervalos en el período durante el cual se mantengan los saldos.

c) Si un país miembro no efectúa una recompra según preceptúa la Sección 7 de este Artículo, el Fondo, previa consulta con el país sobre la reducción de las tenencias de su moneda, podrá imponer los cargos que considere apropiados sobre sus tenencias de la moneda del país que debieron haber sido recompradas.

d) Se requerirá una mayoría del setenta por ciento de la totalidad de los votos para determinar las tasas de los cargos que se impongan con­forme a los apartados a) y b), que serán uniformes para todos los paí­ses miembros, y para los que se impongan con arreglo al apartado c).

e) Los países miembros pagarán todos los cargos con derechos espe­ciales de giro; no obstante, en circunstancias excepcionales, el Fon­do podrá permitir que un país miembro pague cargos con monedas de otros países miembros que el Fondo especifique previa consulta con ellos, o con su propia moneda. Los pagos que efectúen otros países miembros en virtud de esta disposición no deberán aumentar las tenen­cias del Fondo en la moneda de un país miembro por encima del nivel al que quedarían sujetas a cargos conforme al apartado b) ii).

Sección 9. Remuneración

a) El Fondo pagará una remuneración a todo país miembro por el monto en que el porcentaje de la cuota prescrito según los apartados

b) o c) sobrepase el promedio de sus saldos diarios de la moneda del país mantenidos en la Cuenta de Recursos Generales, salvo los adqui­ridos conforme a una norma que haya sido objeto de exclusión con arreglo al Artículo XXX c). La tasa de remuneración, que el Fondo determinará por mayoría del setenta por ciento de la totalidad de los votos, será igual para todos los países miembros y no diferirá en más ni en menos de cuatro quintos del tipo de interés que se fije con arreglo al Artículo XX, Sección 3. Al establecer la tasa de remuneración, el Fondo tendrá en cuenta las tasas de cargos según lo prevenido en el Artículo V, Sección 8 b).

b) El porcentaje de la cuota aplicable a efectos del apartado a) será:

i) para los países miembros que ingresaron en el Fondo antes de la segunda enmienda de este Convenio, un por­centaje correspondiente al setenta y cinco por ciento de su cuota en la fecha de la segunda enmienda de este Conve­nio, y para los países que ingresaron en el Fondo después de la fecha de la segunda enmienda de este Convenio, un porcentaje que se calculará dividiendo el total de las can­tidades correspondientes a los porcentajes de cuota apli­cables a los demás países miembros en la fecha de ingre­so del país por el total de las cuotas de los demás países miembros en la misma fecha; más

ii) las cantidades que, desde la fecha que corresponda con arreglo al inciso i), el país haya pagado al Fondo en mone­da o derechos especiales de giro conforme al Artículo III, Sección 3 a); menos

iii) las cantidades que, desde la fecha que corresponda con arreglo al inciso i), el país haya recibido del Fondo en moneda o derechos especiales de giro conforme al Artículo III, Sección 3 c).

c) El Fondo podrá elevar, por mayoría del setenta por ciento de la totalidad de los votos, el último porcentaje de la cuota aplicable a cada país miembro a efectos del apartado a):

i) a un porcentaje que no exceda del cien por ciento, que se determinará para cada país miembro aplicando criterios iguales para todos, o

ii) al cien por ciento para todos los países miembros.

d) La remuneración se pagará en derechos especiales de giro, aun­que tanto el Fondo como el país miembro podrán decidir que el pago al país se haga en la moneda de este.

Sección 10. Cálculos

a) El valor de los activos del Fondo que se mantengan en las cuentas del Departamento General se expresará en derechos especiales de giro.

b) Todos los cálculos relativos a las monedas de los países miembros a efectos de aplicar las disposiciones de este Convenio, excepto las del Artículo IV y del Anexo C, se efectuarán según los tipos a que el

Fondo contabilice esas monedas de conformidad con la Sección 11 de este Artículo.

c) En los cálculos para determinar las cantidades de moneda en rela­ción con la cuota a efectos de aplicar las disposiciones de este Conve­nio, no se incluirá la moneda que se mantenga en la Cuenta Especial de Desembolsos ni en la Cuenta de Inversiones.

Sección 11. Mantenimiento del valor

a) El valor de las monedas de los países miembros en la Cuenta de Recursos Generales se mantendrá en derechos especiales de giro a los tipos de cambio a que se refiere el Artículo XIX, Sección 7 a).

b) Con arreglo a esta Sección, se efectuarán ajustes del valor de las tenencias del Fondo en la moneda de un país miembro cuando se utili­ce dicha moneda en una operación o transacción entre el Fondo y otro país miembro, y en las demás ocasiones que el Fondo decida o cuan­do el país miembro lo solicite. Los pagos que el Fondo deba efectuar o recibir en virtud de un ajuste se harán en un plazo razonable, que determinará el Fondo, a partir de la fecha del ajuste o en otro momento que el país miembro solicite.

Sección 12. Otras operaciones y transacciones

a) En todas sus normas y decisiones conforme a esta Sección, el Fon­do se atendrá a los objetivos indicados en el Artículo VIII, Sección 7, y al de impedir que en el mercado del oro el precio de este metal sea obje­to de manipulación o que se establezca un precio fijo para el mismo.

b) Para las decisiones del Fondo de realizar operaciones o transac­ciones conforme a los apartados c), d) y e) se requerirá una mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totalidad de los votos.

c) El Fondo podrá vender oro a cambio de la moneda de un país miembro previa consulta con este, con la salvedad de que, sin la confor­midad del país miembro, la venta no deberá aumentar las tenencias de su moneda que el Fondo mantenga en la Cuenta de Recursos Generales por encima del nivel al que quedarían sujetas a cargos conforme a la Sección 8 b) ii) de este Artículo, y de que, si el país lo solicita, el Fon­do al efectuar la venta cambiará por la moneda de otro país miembro aquella parte de la moneda que reciba que produciría ese aumento. El cambio por la moneda de otro país miembro se hará previa consulta con

este y no deberá elevar las tenencias del Fondo de la moneda de dicho país por encima del nivel al que quedarían sujetas a cargos conforme a la Sección 8 b) ii) de este Artículo. El Fondo adoptará normas y proce­dimientos respecto a cambios en los que tendrá en cuenta los principios aplicados conforme a la Sección 7 i) de este Artículo. Las ventas a paí­ses miembros según esta disposición se harán a un precio convenido para cada transacción basado en los precios del mercado.

d) El Fondo podrá aceptar de un país miembro pagos en oro, en lugar de derechos especiales de giro o moneda, por cualquier opera­ción o transacción que se efectúe conforme a este Convenio. Los pagos al Fondo a tenor de esta disposición se harán a un precio convenido para cada operación o transacción basado en los precios del mercado.

e) El Fondo podrá vender una parte del oro que tenga en su poder en la fecha de la segunda enmienda de este Convenio a los países que eran miembros el 31 de agosto de 1975 y que estén dispuestos a com­prarlo, en proporción a sus cuotas en esa fecha. Si, con arreglo al apar­tado c), el Fondo decidiese vender oro a los fines del apartado f) ii), podrá venderlo a los países miembros en desarrollo que estén dispues­tos a comprar la parte que, de haberse vendido conforme al apartado

c), hubiera producido el excedente que podría habérseles distribuido de conformidad con el apartado f) iii). El oro que en virtud de esta dis­posición hubiera podido venderse a un país miembro de no habérsele declarado inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo conforme a la Sección 5 de este Artículo, se venderá al país una vez que cese la inhabilitación, salvo que el Fondo decida efectuar la venta antes. La venta de oro a los países miembros que se efectúe conforme a este apartado e) se hará a cambio de la moneda del país y a un precio equivalente, al efectuarse la venta, a un derecho especial de giro por 0,888 671 gramos de oro fino.

f) Siempre que, con arreglo al apartado c), el Fondo venda oro que tenga en su poder en la fecha de la segunda enmienda de este Con­venio, se ingresará en la Cuenta de Recursos Generales una parte del producto equivalente, al efectuarse la venta, a un derecho especial de giro por 0,888 671 gramos de oro fino y, salvo que el Fondo decida otra cosa conforme al apartado g), el excedente se mantendrá en la Cuenta Especial de Desembolsos. Los activos de la Cuenta Especial de Desembolsos se mantendrán separados de las demás cuentas del Departamento General y podrán utilizarse en cualquier momento para:

i) hacer transferencias a la Cuenta de Recursos Generales a fin de efectuar operaciones y transacciones inmediatas autorizadas por disposiciones de otras Secciones de este Convenio;

ii) operaciones y transacciones no autorizadas expresamente por otras disposiciones de este Convenio, pero compati­bles con los fines del Fondo. Conforme a este inciso ii), podrá proporcionarse ayuda con fines de balanza de pagos en condiciones especiales a los países miembros en desa­rrollo que se encuentren en circunstancias difíciles, y a estos efectos el Fondo tendrá en cuenta el nivel del ingre­so per cápita;

iii) distribuir entre los países en desarrollo que eran miembros el 31 de agosto de 1975, en proporción a sus cuotas en esa fecha, la parte de los activos que el Fondo decida emplear a efectos del inciso ii), correspondiente a la proporción entre las cuotas de dichos países miembros en la fecha de la distribución y el total de las cuotas de todos los países miembros en esa fecha; con la salvedad de que la distribución con arreglo a esta disposición a un país miembro al que se hubiera declarado inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo, conforme a la Sección 5 de este Artículo, se efectuará una vez que cese la inhabilitación, a no ser que el Fondo decida efec­tuarla antes.

Para las decisiones relativas al uso de activos conforme al inciso i) se requerirá una mayoría del setenta por ciento de la totalidad de los votos, y las que se tomen en relación con los incisos ii) y iii), una mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totalidad de los votos.

g) El Fondo podrá transferir, por mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totalidad de los votos, una parte del excedente a que se refiere el apartado f) a la Cuenta de Inversiones para emplearla con arreglo a lo dispuesto en el Artículo XII, Sección 6 f).

h) Mientras no las emplee en la forma especificada en el apartado f), el Fondo podrá invertir las tenencias de la moneda de un país miembro que mantenga en la Cuenta Especial de Desembolsos según lo deter­mine de conformidad con los reglamentos adoptados por el Fondo por mayoría de setenta por ciento de la totalidad de los votos. La renta de

la inversión y los intereses que reciba conforme al apartado f) ii) se colocarán en la Cuenta Especial de Desembolsos.

i) Se rembolsarán periódicamente a la Cuenta de Recursos Genera­les los gastos de administración de la Cuenta Especial de Desembolsos que se hayan cargado a la Cuenta de Recursos Generales, y a ese fin se efectuarán transferencias con cargo a la Cuenta Especial de Desembol­sos basándose en una estimación razonable de dichos gastos.

j) La Cuenta Especial de Desembolsos se cerrará en caso de disolu­ción del Fondo o, antes de la disolución de este, por mayoría del seten­ta por ciento de la totalidad de los votos. En caso de cerrarse esta cuen­ta por disolución del Fondo, los activos de la misma se distribuirán de acuerdo con lo dispuesto en el Anexo K. En caso de cerrarse antes de la disolución del Fondo, los activos de la cuenta se transferirán a la Cuenta de Recursos Generales para ser utilizados de inmediato en ope­raciones y transacciones. El Fondo adoptará, por mayoría del setenta por ciento de la totalidad de los votos, disposiciones reglamentarias para administrar la Cuenta Especial de Desembolsos.

k) Toda vez que, con arreglo al apartado c), el Fondo venda oro adquirido por el organismo con posterioridad a la fecha de la segunda enmienda de este Convenio, una parte del producto equivalente al pre­cio de compra del oro se colocará en la Cuenta de Recursos Generales y el excedente se colocará en la Cuenta de Inversiones para emplearse conforme al Artículo XII, Sección 6 f). Si después del 7 de abril de 2008 pero antes de la entrada en vigor de la presente disposición se vende oro adquirido por el Fondo con posterioridad a la fecha de la segunda enmienda de este Convenio, a la fecha de entrada en vigor de esta disposición y no obstante el límite dispuesto en el Artículo XII, Sección 6 f) ii), el Fondo transferirá de la Cuenta de Recursos Gene­rales a la Cuenta de Inversiones un monto equivalente al producto de dicha venta, menos i) el precio de compra del oro vendido e ii) la par­te del producto de esa venta que supere el precio de compra que ya se hubiera transferido a la Cuenta de Inversiones antes de la fecha de entrada en vigor de esta disposición.

Artículo VI

Transferencias de capital

Sección 1. Uso de los recursos generales del Fondo para transferencias de capital

a) Salvo en el caso previsto en la Sección 2 de este Artículo, nin­gún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital, y el Fondo podrá pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin. Si después de haber sido requerido a ese efecto el país miembro no aplicara las medidas de control pertinentes, el Fondo podrá declararlo inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo.

b) Nada de lo dispuesto en esta Sección se interpretará en el sentido de que:

i) impide utilizar los recursos generales del Fondo en transac­ciones de capital de un monto razonable que se necesiten para aumentar las exportaciones o en el curso ordinario de las operaciones comerciales, bancarias o de otra índole, o

ii) afecta a los movimientos de capital que el país miembro atienda con recursos propios; pero los países miembros se comprometen a que dichos movimientos de capital estén en consonancia con los fines del Fondo.

Sección 2. Disposiciones especiales sobre transferencias de capital

Todo país miembro tendrá derecho a realizar compras en el tramo de reserva con el fin de efectuar transferencias de capital.

Sección 3. Control de las transferencias de capital

Los países miembros podrán ejercer los controles que consideren nece­sarios para regular los movimientos internacionales de capital, pero nin­gún país miembro podrá ejercer dichos controles en forma que restrinja los pagos por transacciones corrientes o que demore indebidamente las transferencias de fondos para liquidar obligaciones, excepto en los casos previstos en el Artículo VII, Sección 3 b), y el Artículo XIV, Sección 2.

Artículo VII

Reposición y monedas escasas

Sección 1. Disposiciones para reponer las monedas en poder del Fondo

El Fondo, cuando lo estime procedente para reponer las tenencias que mantenga en la Cuenta de Recursos Generales de la moneda de un país miembro que le sean necesarias para efectuar transacciones, podrá adoptar una o ambas de las siguientes medidas:

i) proponer al país miembro que, en los términos y condi­ciones que con él convenga, le preste su moneda o, con el asentimiento del mismo, tomar a préstamo dicha mone­da de cualquier otra procedencia, ya sea en los territorios de dicho país o fuera de ellos; pero ningún país miembro estará obligado a hacer esos préstamos al Fondo, ni a dar su asentimiento a que este tome en préstamo su moneda de cualquier otra procedencia;

ii) pedir al país miembro, si fuese participante, que con suje­ción al Artículo XIX, Sección 4, le venda su moneda a cambio de derechos especiales de giro de la Cuenta de Recursos Generales. Al efectuar la reposición con dere­chos especiales de giro, el Fondo tendrá debidamente en cuenta los principios de designación prevenidos en el Artículo XIX, Sección 5.

Sección 2. Escasez general de una moneda

Si el Fondo juzga que se está produciendo una escasez general de una moneda determinada, podrá comunicarlo a los países miembros y emitir un informe en el que exponga las causas de la escasez y formule recomendaciones para remediarla. En la preparación de dicho informe participará un representante del país miembro de cuya moneda se trate.

Sección 3. Escasez de las tenencias del Fondo en moneda

a) En caso de que al Fondo le resulte evidente que la demanda de la moneda de un país miembro pone en peligro la capacidad del Fon­do para suministrar esa moneda, este, tanto si ha emitido el informe a que se refiere la Sección 2 de este Artículo como en caso contrario, declarará oficialmente la escasez de dicha moneda, y en adelante pro­rrateará, en su caso, sus tenencias de la moneda escasa y las que vaya

adquiriendo de la misma, teniendo debidamente en cuenta las necesi­dades relativas de los países miembros, la situación económica inter­nacional en general y cualquier otra circunstancia pertinente. El Fondo emitirá también un informe sobre las disposiciones que adopte.

b) La declaración oficial a que se refiere el apartado a) servirá de autorización a todo país miembro para imponer, previa consulta con el Fondo, limitaciones temporales a la libertad de realizar transaccio­nes cambiarias en la moneda escasa. Con sujeción a lo dispuesto en el Artículo IV y el Anexo C, el país miembro tendrá plena jurisdicción para determinar la naturaleza de dichas limitaciones, pero estas no podrán ser más restrictivas de lo necesario para que la demanda de la moneda escasa se limite a las tenencias que el país miembro posea, o a las que vaya adquiriendo, y deberán atenuarse y suprimirse tan pronto como las circunstancias lo permitan.

c) La autorización a que se refiere el apartado b) expirará en el momento en que el Fondo declare oficialmente que la moneda de que se trate ha dejado de ser escasa.

Sección 4. Aplicación de restricciones

Todo país miembro que, a tenor de lo dispuesto en la Sección 3 b) de este Artículo, imponga restricciones respecto a la moneda de otro país miembro considerará con ánimo favorable cualquier observa­ción que le haga este último en relación con la aplicación de dichas restricciones.

Sección 5. Efecto de otros convenios internacionales en relación con las restricciones

Los países miembros convienen en no invocar las obligaciones deri­vadas de cualquier acuerdo que hubieran concertado con otros países miembros con anterioridad a este Convenio, en forma tal que pueda impedir la ejecución de las disposiciones de este Artículo.

Artículo VIII

obligaciones generales de los países miembros

Sección 1. Introducción

Además de las obligaciones contraídas conforme a otros artículos de este Convenio, los países miembros se comprometen a cumplir las obligaciones preceptuadas en este Artículo.

Sección 2. Obligación de evitar restricciones a los pagos corrientes

a) Con sujeción a lo dispuesto en el Artículo VII, Sección 3 b), y en el Artículo XIV, Sección 2, ningún país miembro impondrá, sin la aprobación del Fondo, restricciones a los pagos ni a las transferencias por transacciones internacionales corrientes.

b) Los contratos de cambio que comprendan la moneda de un país miembro y que sean contrarios a las disposiciones de control de cam­bios mantenidas o impuestas por dicho país miembro de conformidad con este Convenio serán inexigibles en los territorios de cualquier país miembro. Además, los países miembros podrán, por mutuo acuerdo, cooperar en la aplicación de medidas que tengan por objeto hacer más eficaces las disposiciones de control de cambios de cualquiera de los países miembros, siempre que dichas medidas y disposiciones sean compatibles con este Convenio.

Sección 3. Obligación de evitar prácticas monetarias discriminatorias

Ningún país miembro participará, ni permitirá que ninguno de sus organismos fiscales mencionados en el Artículo V, Sección 1, partici­pe, en regímenes monetarios discriminatorios ni prácticas de tipos de cambio múltiples, dentro ni fuera de los márgenes prescritos confor­me al Artículo IV o establecidos según el Anexo C, o de conformidad con el mismo, salvo en los casos autorizados por este Convenio o que el Fondo apruebe. Si en la fecha en que entre en vigor este Conve­nio existieran tales regímenes y prácticas, el país miembro de que se trate consultará con el Fondo acerca de su supresión gradual, salvo que se mantengan o impongan de conformidad con el Artículo XIV, Sección 2, en cuyo caso se aplicará lo dispuesto en la Sección 3 del mismo Artículo.

Sección 4. Convertibilidad de saldos en poder de otros países miembros

a) Todo país miembro deberá comprar los saldos de su moneda que se hallen en poder de otro país miembro, si este, al solicitar que se haga la compra, declara que:

i) los saldos que han de comprarse han sido adquiridos recientemente como resultado de transacciones corrien­tes, o

ii) se necesita su conversión para hacer pagos por transaccio­nes corrientes.

El país miembro comprador tendrá la opción de pagar en derechos especiales de giro, con sujeción al Artículo XIX, Sección 4, o en la moneda del país miembro que solicite la compra.

b) La obligación a que se refiere el apartado a) no regirá si:

i) la convertibilidad de los saldos ha sido restringida de acuerdo con la Sección 2 de este Artículo o el Artículo VI, Sección 3;

ii) los saldos se han acumulado como resultado de transac­ciones efectuadas antes de que el país miembro suprimie­se las restricciones mantenidas o impuestas de acuerdo con el Artículo XIV, Sección 2;

iii) los saldos han sido adquiridos en contravención de la reglamentación cambiaria del país miembro al que se pida que los compre;

iv) la moneda del país miembro que solicita la compra ha sido declarada escasa de acuerdo con el Artículo VII, Sec­ción 3 a), o

v) el país miembro al que se pida que haga la compra no tiene derecho, por cualquier motivo, a comprar al Fondo monedas de otros países miembros a cambio de su propia moneda.

Sección 5. Información que habrá de facilitarse

a) El Fondo podrá exigir a los países miembros que le faciliten cuan­ta información considere pertinente para sus operaciones, incluso,

como mínimo necesario para el cumplimiento eficaz de sus funciones, datos de carácter nacional sobre los siguientes particulares:

i) tenencias oficiales en sus territorios y en el extranjero de 1) oro y 2) divisas;

ii) tenencias de 1) oro y 2) divisas en sus territorios y en el extranjero en poder de entidades bancarias y financieras que no sean organismos oficiales;

iii) producción de oro;

iv) exportaciones e importaciones de oro, por países de desti­no y de origen;

v) exportaciones e importaciones totales de mercancías, expresando su valor en moneda nacional, por países de destino y de origen;

vi) balanza de pagos internacionales, con inclusión de: 1) comercio de bienes y servicios, 2) transacciones en oro, 3) transacciones de capital conocidas y 4) otras partidas;

vii) situación de las inversiones internacionales, o sea, inver­siones de propiedad extranjera en los territorios del país miembro e inversiones en el extranjero de propiedad de personas residentes en sus territorios, en la medida en que sea posible facilitar esta información;

viii) ingreso nacional;

ix) índices de precios, o sea, índices de precios de mercancías en los mercados al por mayor y al por menor, y de los pre­cios de exportación y de importación;

x) tipos de cambio comprador y vendedor de monedas extranjeras;

xi) controles de cambios, es decir, un informe completo de las medidas de control de cambios en vigor en el momen­to de ingresar el país en el Fondo, así como detalles de las modificaciones ulteriores, según vayan produciéndose, y

xii) en caso de existir convenios oficiales de compensación, relación detallada de las cantidades pendientes de com­pensación por concepto de transacciones comerciales

y financieras y del tiempo durante el cual hayan estado pendientes.

b) Al solicitar esta información, el Fondo tendrá en cuenta la aptitud respectiva de cada país miembro para facilitar los datos solicitados. Los países miembros no estarán obligados en modo alguno a facilitar la información de manera tan detallada que revele la situación finan­ciera de personas físicas o jurídicas. Sin embargo, los países miembros se comprometen a facilitar la información solicitada en la forma más detallada y precisa que puedan y a evitar, en la medida posible, meras estimaciones.

c) El Fondo, de acuerdo con los países miembros, podrá disponer la obtención de información adicional. Actuará como centro para la reco­pilación e intercambio de información sobre problemas monetarios y financieros y facilitará de ese modo la preparación de estudios destina­dos a ayudar a los países miembros a formular políticas que coadyuven a alcanzar los fines del Fondo.

Sección 6. Consultas entre los países miembros respecto a convenios internacionales vigentes

En caso de que, de conformidad con este Convenio y en las circuns­tancias especiales o temporales que se especifican en el mismo, un país miembro esté autorizado a mantener o a establecer restricciones a las transacciones cambiarias y de que existan entre países miembros otros compromisos contraídos con anterioridad a este Convenio que sean incompatibles con la aplicación de dichas restricciones, los signatarios de dichos compromisos se consultarán entre sí con miras a efectuar los ajustes mutuamente aceptables que sean necesarios. Lo dispuesto en este Artículo se entenderá sin perjuicio de que se aplique el Artículo

VII, Sección 5.

Sección 7. Obligación de colaborar en cuanto a las políticas relativas a activos de reserva

Los países miembros se comprometen a colaborar con el Fondo y entre sí para que sus políticas relativas a los activos de reserva sean compatibles con los objetivos de promover una mejor supervisión internacional de la liquidez internacional y de convertir el derecho especial de giro en el principal activo de reserva del sistema monetario internacional.

Artículo IX

Condición jurídica, inmunidades y privilegios

Sección 1. Objeto de este Artículo

A fin de que el Fondo pueda cumplir las funciones que le están atri­buidas, le serán otorgados en los territorios de cada país miembro la condición jurídica, las inmunidades y los privilegios que este Artículo prescribe.

Sección 2. Condición jurídica del Fondo

El Fondo tendrá plena personalidad jurídica y, en particular, capaci­dad para:

i) contratar;

ii) adquirir y enajenar bienes inmuebles y muebles, y

iii) entablar procedimientos legales.

Sección 3. Inmunidad judicial

El Fondo, sus bienes y su activo, dondequiera que se hallen situados y quienquiera que los tenga en su poder, gozarán de inmunidad en cuanto a toda clase de procedimientos judiciales, excepto en la medida en que el Fondo renuncie expresamente a esa inmunidad a los efectos de cualquier procedimiento o en virtud de los términos de cualquier contrato.

Sección 4. Inmunidad en cuanto a otras acciones

Los bienes y el activo del Fondo, dondequiera que se hallen situa­dos y quienquiera que los tenga en su poder, serán inmunes a registro, requisa, confiscación, expropiación o cualquier otra forma de incauta­ción por actos del poder ejecutivo o del legislativo.

Sección 5. Inviolabilidad de los archivos Los archivos del Fondo serán inviolables.

Sección 6. Exención de restricciones del activo

En la medida necesaria para llevar a cabo las actividades previstas en este Convenio, todos los bienes y el activo del Fondo estarán exen­

tos de restricciones, regulaciones, medidas de control y moratorias de cualquier naturaleza.

Sección 7. Privilegio en cuanto a comunicaciones

Los países miembros otorgarán a las comunicaciones oficiales del Fondo el mismo trato que a las comunicaciones oficiales de otros paí­ses miembros.

Sección 8. Inmunidades y privilegios de funcionarios y empleados

Los gobernadores y directores ejecutivos titulares y suplentes, los miembros de comités, los representantes nombrados conforme al Artículo XII, Sección 3 j), los asesores de todos ellos y los funciona­rios y empleados del Fondo:

i) gozarán de inmunidad en cuanto a procedimientos judi­ciales en relación con los actos realizados por ellos en el desempeño de sus funciones oficiales, excepto cuando el Fondo renuncie a esta inmunidad;

ii) disfrutarán de las mismas inmunidades en cuanto a res­tricciones de inmigración, requisitos de inscripción como extranjeros y obligaciones respecto al servicio militar, y de las mismas facilidades respecto a restricciones cam- biarias que otorguen los países miembros a los represen­tantes, funcionarios y empleados de categoría similar de otros países miembros, siempre que no sean ciudadanos del país miembro que las conceda, y

iii) disfrutarán del mismo trato respecto a facilidades de viaje que el que los países miembros otorguen a representantes, funcionarios y empleados de categoría similar de otros países miembros.

Sección 9. Inmunidad tributaria

a) El Fondo, su activo, sus bienes, sus ingresos y sus operaciones y transacciones autorizadas por este Convenio estarán exentos de todo impuesto y de todo derecho aduanero. El Fondo también estará exento de responsabilidad por la recaudación o el pago de cualquier impuesto o tributo.

b) No se impondrá impuesto alguno sobre los suel