Acuerdo Internacional (fr. Accord international ; ingl. International Agreement). En su acepción genérica y más amplia en el Derecho internacional público, todo concurso de voluntades concordantes entre dos o más sujetos de Derecho internacional —Estados u organizaciones internacionales— destinado a producir efectos jurídicos (crear, modificar o extinguir derechos y obligaciones internacionales) y regido por el Derecho internacional, cualquiera que sea su denominación particular y ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos.
En su acepción restringida o específica dentro de la práctica diplomática y de las cancillerías, el término «acuerdo» (accord, agreement) suele reservarse para designar instrumentos convencionales de carácter bilateral o plurilateral, frecuentemente de índole técnica, económica, comercial, financiera, cultural o administrativa, o bien aquellos concluidos en forma simplificada (sin necesidad de ratificación solemne), por oposición a los grandes tratados políticos o convenios multilaterales codificadores.
1. El concepto de acuerdo internacional en las Convenciones de Viena de 1969 y 1986
Conforme al artículo 2, párrafo 1, apartado a), de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 23 de mayo de 1969 (1155 UNTS 331) —y al precepto homólogo de la Convención de Viena de 21 de marzo de 1986 sobre el Derecho de los Tratados entre Estados y Organizaciones Internacionales o entre Organizaciones Internacionales—, se entiende por «tratado» un «acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados [o con organizaciones internacionales] y regido por el derecho internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y cualquiera que sea su denominación particular».
No obstante, el artículo 3 de ambas Convenciones deja expresamente a salvo el valor jurídico de los acuerdos internacionales no comprendidos en su ámbito de aplicación estricto (tales como los acuerdos celebrados con otros sujetos del Derecho internacional o los acuerdos no celebrados por escrito), los cuales conservan plena fuerza obligatoria con arreglo al derecho internacional consuetudinario bajo el principio fundamental pacta sunt servanda.
2. Elementos constitutivos y distinción respecto de los compromisos políticos (gentlemen’s agreements y MoU)
La jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia ha precisado con rigor los criterios que permiten distinguir un verdadero acuerdo internacional jurídicamente vinculante de las declaraciones políticas, actos unilaterales paralelos o memorandos de entendimiento (Memoranda of Understanding, MoU) desprovistos de carácter obligatorio:
- Irrelevancia de la forma o denominación (form-neutrality): En el Caso relativo a la Plataforma Continental del Mar Egeo (Grecia c. Turquía, Sentencia de 19 de diciembre de 1978, § 96) (resumen oficial) y en el Caso relativo a la delimitación marítima y cuestiones territoriales entre Qatar y Bahrein (Competencia y Admisibilidad, Sentencia de 1 de julio de 1994, §§ 23–25) (resumen oficial), la Corte declaró que un comunicado conjunto o las actas firmadas de una reunión (procès-verbal, como las Actas de Doha de 1990) pueden constituir un acuerdo internacional vinculante si enumeran los compromisos a los que las partes han prestado su consentimiento, creando así derechos y obligaciones en Derecho internacional, con independencia de las intenciones subjetivas ulteriores de alguno de los firmantes.
- La intención de obligarse conforme al Derecho internacional (animus contrahendi): En sentido inverso, en los casos relativos a la Delimitación marítima en el Océano Índico (Somalia c. Kenia, 2017) y a la Obligación de negociar un acceso al Océano Pacífico (Bolivia c. Chile, Sentencia de 1 de octubre de 2018, §§ 104–139) (resumen oficial), la Corte subrayó que los intercambios diplomáticos, actas o declaraciones conjuntas que emplean un lenguaje puramente programático o político y no revelan la intención objetiva de las partes de asumir una obligación jurídica regida por el Derecho internacional no constituyen acuerdos internacionales vinculantes.
3. Tipología diplomática y constitucional de los acuerdos internacionales
Tanto la doctrina clásica (Carlos Calvo, Dictionnaire de droit international public et privé, Tomo I, 1885) como la contemporánea (Satow’s Diplomatic Practice, 7.ª ed., 2016; The Palgrave Macmillan Dictionary of Diplomacy; Juan Carlos Pereira, Diccionario de Relaciones Internacionales) distinguen diversas modalidades de acuerdos internacionales según su procedimiento de conclusión y su objeto:
- Acuerdos en forma simplificada (accords en forme simplifiée) y Acuerdos ejecutivos (executive agreements): Instrumentos en los que, conforme a lo acordado por los Estados, el consentimiento internacional se expresa mediante la firma o el canje de instrumentos, sin un acto posterior de ratificación internacional. La forma de canje de notas no excluye por sí misma la ratificación ni los requisitos internos de aprobación: deben examinarse los términos del acuerdo y las competencias constitucionales aplicables (arts. 12–14 de la Convención de Viena de 1969). En el derecho constitucional estadounidense, los executive agreements (ya sean congressional-executive agreements o sole executive agreements) constituyen la inmensa mayoría de los instrumentos internacionales en vigor, frente a los tratados solemnes sometidos a la aprobación de dos tercios del Senado (art. II, sección 2, de la Constitución de los EE. UU.).
- Acuerdos marco (framework agreements) y acuerdos de ejecución: Acuerdos que establecen principios generales, objetivos e instituciones comunes entre las partes, remitiendo la regulación detallada de compromisos específicos a protocolos adicionales o acuerdos complementarios posteriores.
- Acuerdos de sede (headquarters agreements): Acuerdos bilaterales celebrados entre una organización internacional y el Estado en cuyo territorio aquella establece su sede principal o una oficina regional, con el fin de regular la inviolabilidad de los locales y los privilegios e inmunidades de la organización, de sus funcionarios y de los representantes de los Estados miembros.
- Modus vivendi y acuerdos provisionales: Arreglos de carácter temporal o interino concluidos entre dos o más Estados para regular pacíficamente una situación controvertida (por ejemplo, en materia pesquera, comercial o fronteriza) mientras se negocia o perfecciona un tratado definitivo.
De conformidad con el artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas (y el artículo 80 de la Convención de Viena de 1969), todo tratado y todo acuerdo internacional concertado por cualesquiera Miembros de las Naciones Unidas debe ser registrado lo antes posible en la Secretaría de la Organización y publicado por ésta en la United Nations Treaty Series (UNTS), sin cuyo requisito ninguna de las partes podrá invocar dicho acuerdo ante órgano alguno de las Naciones Unidas (incluida la Corte Internacional de Justicia).
Instrumentos y jurisprudencia conexos en dipublico.org
- Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados (23 de mayo de 1969).
- Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados entre Estados y Organizaciones Internacionales o entre Organizaciones Internacionales (21 de marzo de 1986).
- Caso relativo a la delimitación marítima y cuestiones territoriales entre Qatar y Bahrein (Competencia y Admisibilidad), CIJ, Fallo de 1 de julio de 1994 — Texto íntegro y Resumen oficial.
- Caso relativo a la Plataforma Continental del Mar Egeo (Grecia c. Turquía), CIJ, Fallo de 19 de diciembre de 1978 — Texto íntegro y Resumen oficial.
- Obligación de negociar un acceso al Océano Pacífico (Bolivia c. Chile), CIJ, Sentencia de 1 de octubre de 2018 — Texto íntegro y Resumen oficial.
Instrumento, depósito y comunicación de una adhesión
La Memoria 1921–1922 reproduce la documentación de la adhesión de Colombia al Tratado de Derecho Procesal de Montevideo de 11 de enero de 1889. Permite distinguir tres momentos: el instrumento colombiano, de 10 de febrero de 1921; su depósito en Montevideo, el 16 de mayo; y la comunicación argentina de 24 de junio. El ejemplo muestra la necesidad de identificar con precisión el acto al que corresponde cada fecha cuando se documenta el consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado.
Fuente documental: Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria 1921–1922, Buenos Aires, 1923, pp. 220–221 (PDF 114).
La función jurídica de las notas diplomáticas
La existencia de notas concordantes no basta, por sí sola, para identificar un nuevo tratado. La Memoria de 1893 relata cómo la Legación argentina en Brasil procuró obtener constancia escrita de la posición brasileña acerca de la subsistencia del compromiso arbitral de 1889. Cita una nota de 22 de febrero y una respuesta de 17 de marzo dentro de su informe sobre 1892. El relato documenta la gestión, pero no reproduce íntegramente los instrumentos. Véase Canje de notas para distinguir comunicación, acuerdo y manifestación del consentimiento.
Fuentes: Ministerio de Relaciones Exteriores, Memoria de Relaciones Exteriores presentada al Honorable Congreso Nacional en 1893, Buenos Aires, Compañía Sud-Americana de Billetes de Banco, 1893, anexo VII, «Memoria de la Legación en el Brasil correspondiente al año 1892», pp. 24–25 (PDF 30–31). Satow, 7.ª ed., 2016, §§ 33.16–33.19.